Determinación de medidas (pliegues, perímetros, diámetros, longitudes etc) del organismo para establecer comparaciones con los datos ideales para el deporte practicado.
Estudio de la composición corporal (peso graso), para descartar problemas de salud como obesidad y malnutrición.
Determinación de los componentes del peso corporal (peso muscular, óseo y graso) de cada deportista y posterior valoración en relación con los requerimientos de la actividad física que práctica.
Asesoramiento sobre el peso que deben alcanzar aquellos deportistas que compiten por categorías de peso.
Planificación y control de los cambios de peso a lo largo de la temporada, es decir, desde la pretemporada hasta la competición.
Seguimiento del deportista sometido a régimen dietético (regímenes hipo o hipercalóricos).
Estudio del perfil de distribución de la grasa subcutánea, mediante la medición de los pliegues cutáneos tanto en tronco como en extremidades.
Monitorización de los cambios morfológicos y de composición corporal en los deportistas jóvenes, durante el crecimiento, desarrollo y maduración.
Descripción morfológica del deportista mediante el análisis del somatotipo.
Orientación deportiva en función de las características antropométricas.